Danzas argentinas Zamba

Originada en la Zamacueca, en la Argentina tomó características propias, y los intérpretes la diferenciaron de la Cueca al interpretarla en general con un ritmo bastante más lento, aunque esto es variable.

Aunque hay discrepancias, se acepta en general que el ritmo es de 6/8. Originalmente la Zamacueca tenía un solo tema musical que se repetía de tres a cuatro veces, como en la Zamba de Vargas o La López Pereyra, pero la mayoría de las zambas tiene un segundo tema musical que se aplica al estribillo. Consta entonces de dos partes, "primera" y "segunda", compuestas a su vez de tres partes: un tema musical que se toca dos veces, y el que corresponde al estribillo.

La coreografía puede dividirse en siete tramos, que los bailarines realizarán sobre la base de un círculo.

Cuatro de los tramos (las vueltas y las medias vueltas) son circulares directos y se ejecutan sobre la línea exterior; los otros tres (los contorneos) son sinuosos y se hacen dentro de las superficies interiores.

La dama y el caballero se colocan frente a frente, esperan durante el período instrumental, e inician los movimientos cuando empieza el canto o el motivo melódico. Los siete tramos se realizan sin pausas.

  1. Vuelta. El caballero y la dama se desplazan por el perímetro del círculo imaginario en que se desarrolla la danza, llegando al punto de partida para iniciar el segundo tramo.
  2. Primer contorneo. Ambos hacen evoluciones libres dentro de la mitad del círculo que les corresponde.
  3. Primera media vuelta. Los bailarines hacen la mitad del círculo, es decir, truecan sus lugares.
  4. Segundo contorneo. Similar al primero.
  5. Segunda media vuelta. Igual que la primera, o sea que cambian otra vez de lugar.
  6. Segundo contorneo. Nuevamente los movimientos libres.
  7. Tercera y última media vuelta. Como las dos anteriores. Al terminarla quedan en los sitios contrarios a los del comienzo.

Todo esto corresponde a la "primera", de manera que para la "segunda" se repite todo nuevamente, terminando la media vuelta final con coronación en el centro del círculo. Pero nada mejor que verlo a Vitillo Ábalos bailando una zamba para entender mejor todo lo que ha leído.


Fuente: La Zamacueca, de Carlos Vega, 1953.